sábado, 22 de agosto de 2015

||>> Seguir con Cristo.

(Por Jennifer Benson Schuldt)
☆ Leer: 1 Reyes 19:19-21 ☆
«…todo el que pierda su vida por causa de mí,
la hallará» ☆ Mateo 16:25 ☆

Cuando era niña, mi semana favorita en el verano era la que pasaba en un campamento cristiano de jóvenes.

El fin de semana, me sentaba codo a codo con mis amigos, frente a una enorme fogata.

Allí compartíamos lo que habíamos aprendido sobre Dios y la Biblia, y cantábamos.

Una canción que todavía recuerdo hablaba de decidir seguir a Cristo. El estribillo tenía una frase importante: «no vuelvo atrás».

Cuando Eliseo decidió seguir al profeta Elías, llevó a cabo algo increíble que hizo difícil (en realidad, imposible) que volviera a su antiguo trabajo agrícola. 

Después de ir a su casa y hacer un banquete de despedida, «tomó un par de bueyes y los mató» (1 Reyes 19:21).

Quemó sus instrumentos para arar, asó al fuego la carne recién cortada y dio de comer a todos los presentes, poniendo fin a su forma de vivir.

Después, «se levantó y fue tras Elías, y le servía» (v. 21).

Consagrarnos a Dios, quien merece nuestra devoción, suele implicar tener que pagar un precio.

No obstante, nada se compara con lo que ganamos cuando seguimos adelante con Cristo, quien dijo: «Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará»
(Mateo 16:25).

● Abba. Padre. Ayúdame a ver si hay algo que deseas que deje para poder seguirte completamente.

>> Jesús busca
seguidores a tiempo completo.

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||>> ¿Quién tiene el control?

☆ Lectura: Efesios 4:17-5:7 ☆

¿Alguna vez te ha dado la impresión de que la sociedad está fuera de control?

Yo me siento así de vez en cuando leo lo que ponen en la televisión.  Y digo “leo” porque no quiero ni mirar muchas de cosas que salen por la televisión hoy día.

Por ejemplo los programas tipo Talk Show con entrevistas a invitados o casos “de la vida real” han caído tan bajo que los anfitriones invitan a adolescentes, para que hablen desvergonzadamente de sus “hazañas sexuales” o de su consumo de sustancias ilícitas.

Y muchas de las comedias o series del horario estelar (prime time), que en el pasado no permitían ni la más mínima insinuación de obscenidad, ahora están llenas de alusiones sexuales e inmoralidad.

Una organización estadounidense conocida como: Centro de Investigación de los Medios de Comunicación supervisó la llamada “hora familiar en la TV” y concluyeron: “El respeto cada vez menor por la autoridad paterna es perturbador; sin embargo, el deterioro de las normas se nota más en dos áreas: el lenguaje y el contenido sexual”.

Puede que no podamos contribuir mucho a la elaboración de la programación de televisión, pero sí podemos hacer algo a nivel personal.

Podemos revisar nuestros hábitos y evaluar si hemos perdido sensibilidad a lo que vemos y escuchamos.  

Podemos dejar que sea la Palabra de Dios, y no el mundo, quien controle lo que vemos (Efesios 4:17). Esa es la mejor forma de controlar lo que vemos.

La mejor TV guía es la Biblia.

¿Quién tiene el control de tu vida? ¿Jesús o el mundo?  

Recuerda la advertencia: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.”
☆ 1 Corintios 10:23 ☆

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